Kathy y la Luna

En la Luna vivía una hermosa dama, que se enamoró de un campesino. Tuvieron un bebé, pero ella no podía quedarse en la Tierra, así que volvio a su hogar en la Luna, donde debía estar, y bajaba a visitar a su bebé de vez en cuando. Hasta que un día el campesino murió y el bebé se perdió y nadie lo volvió a ver, aunque cuentan que la Luna lo vigila y protege desde el cielo.
Esta es la historia que Kathy cuenta una y otra vez en el orfanato donde se ha criado desde que la encontraron, abandonada en el bosque, acunada por el aullido de los lobos. La niña, triste y extraña, siempre la ha recordado y nadie sabe de dónde o de quién la sacó…

Lápices de colores, tinta blanca y rotulador plateado sobre papel negro. Tamaño A3.

Esta historia me la inventé cuando tenía unos 11 años. En realidad es mucho más larga, y contenía más personajes. A Kathy la adoptaba una señora adinerada con un hijo de su misma edad, y ella se iría a vivir a su mansión y seguiría tan extraña como siempre. También aparecería una mujer muy hermosa que se había perdido y llegaría a la mansión una noche. Y sí, los lobos volverían a aparecer, de alguna manera. Ademas, había varias versiones diferentes de ciertas partes de la historia, especialmente en el relato de la Luna, el campesino y su bebé. De todos modos, nunca llegué a desarrollar la historia del todo, así que no hay necesidad de contar mucho más. Este dibujo es una especie de ilustración de esa historia.

Lo cierto es que de niña siempre me estaba inventando historias. Esta es tan sólo una de muchas. Nunca llegué a escribirlas, porque por extraño que os pueda parecer, no me gustaba escribir (de verdad de la buena). Tampoco se me ocurrió nunca hacerlo. No eran historias para ser escritas; simplemente me gustaba verlas en mi cabeza una y otra vez.

Quién sabe, tal vez un día de estos me dé por hacer más dibujos de aquellas historias inventadas de mi niñez que aún hoy en día sobreviven dentro de mi cabeza.

Una de bocetos (I)

El 31 de marzo del año pasado tomé una resolución, me puse el Moleskine por bandera y me lancé a una empresa loca (más que nada porque apenas tengo tiempo de llevarla a cabo algunas veces): la de dibujar algo, por poco que sea, cada día. El caso es que, con trabajo, compromisos, o inclusos enfermedades de por medio, hasta el día de hoy lo he cumplido. Todo, absolutamente todo lo que he hecho desde entonces, lo podéis ver en mi tumblr, cuyo enlace encontraréis en la columna derecha de este blog: Irene’s pencils… and more

En realidad el tumblr lo uso, más que para enseñar, para llevar un registro de todo lo que he hecho y dentro de unos años, repasarlo y ver lo que he evolucionado y repasar mis aciertos y mis errores. En definitiva, para ver el camino que haya recorrido. Mi meta, por el momento, es llegar al año dibujando diariamente, para lo que apenas me queda algo más de un mes. Luego ya veremos.

Eso significa que aparte de los dibujos que suelo poner por aquí, también he hecho en todo este tiempo un montón de bocetos y dibujos rápidos. Algunos algo más elaborados, otros más simples, y otros directamente horribles. Así que de vez en cuando iré poniendo una selección de los mejores por aquí, por orden cronológico, empezando por los primeros:

"Viento". Este lo empecé dibujando en el tren, y luego le di un par de retoques en casa

 

Un minirretrato de la actriz Louise Brooks, hecho más o menos en una horita.

Un minirretrato de la actriz Louise Brooks, hecho más o menos en una horita.

 

Al principio sólo quería hacer media cara rapidita para practicar pero me flipé un poco metiéndole detalles.

Esta pobre chica andaba perdida. Nunca llegué a terminarlo del todo, y dudo que lo haga ya a estas alturas.

En la próxima entrega, ¡más!

 

La cara desencajada…

…así se me quedó en octubre del año pasado cuando vi mi regalo de cumpleaños. Ya han pasado unos cuantos meses, pero es algo que, aunque tarde, no podía pasar por alto. Y es que para los 30 me habían reservado un regalo muuuuy especial:

¿Pero qué se esconde detrás de esos globos?

¡Sorpresaaaaaaa!

Sí, tal y como lo veis, se trataba de un mismísimo escáner A3 (también es impresora, aunque de momento no lo utilizo para esa función). Esto es algo por lo que llevaba suspirando desde hacía años. Resumiendo, que mis amigos están locos y tengo razón cuando digo que los quiero un montón. ¡Ya no he tenido que volver a la copistería desde entonces!

Y por supuesto, un regalazo así había que estrenarlo. Podría haberme puesto a escanear dibujos antiguos, pero no, esto se merecía algo nuevo, algo rapidito, sin muchas pretensiones, pero efectivo, que tenía mucho material y ya iba siendo hora de ir gastándolo de una vez. Por ejemplo, tengo ese bloc, precioso, de papel de colores. En realidad es para pastel, pero yo no sé usar pasteles aún y los lápices de colores se deslizan de maravilla por él. Tiene hojas en naranja, amarillo, gris, y las hojas del principio son de color azul.

Ah, el azul… me encanta el azul. Es frío, distante, pero tan bello a la vez. Sí, el azul iría perfecto; me puse manos a la obra, y en unas tres horitas ya tenía el resultado.

¡Ya está!

¡Qué ilusión! ¡Cabe perfectamente!

Y por supuesto, ya sólo faltaba lo más importante. Por fin, estrenar mi flamante regalo. Aquí está, el dibujo escaneado en todo su esplendor:

Fría belleza…

Y qué feliz que estoy con mi escáner desde entonces…

Personalizando cuadernos

Dibujar y pintar no es algo que tenga que limitarse a una hoja de papel o a un lienzo. Si te gusta, puedes sacarle partido y hacer que algo tuyo sea más personal, o aprovechar, por si tienes algún cumpleaños a la vista, para hacer un regalo único, personalizado y original. Siguiendo esta línea, voy a mostrar una de las cosas que me atreví a hacer el año pasado: dibujos a mano en la cubierta de un cuaderno.

¿Qué necesitamos? Pues lo más importante es la superficie en la que dibujar, que en este caso es un cuaderno Moleskine blando con la cubierta marrón en blanco. Los suelen vender de varios tamaños y en packs de tres a un precio bastante económico.

Moleskine es una marca de cuadernos y libretas muy conocida e utilizada por muchos escritores, dibujantes y demás, para escribir sus notas, hacer sus bocetos, tomar apuntes, etc. Las venden de todos los tamaños y colores, y este modelo en blanco con la cubierta marrón tiene un propósito: que hagas lo que te dé la gana con él y lo decores, dibujes, y tunees como mejor te parezca. Hay quien hace auténticas obras de arte en estas cubiertas.

Como soy una acaparadora de libretas y cuadernos de bocetos de todo tipo los Moleskine me llamaron la atención en cuanto los vi, por su variedad y por lo bien que van para llevarlos en el bolso a todas partes, y más cuando descubrí que tenían un modelo que se podía personalizar, así que me puse a ello. A continuación os mostraré paso a paso como utilicé algunos de ellos para hacer un par de regalos de cumpleaños. El primero, para una compañera de trabajo.

Lo principal, tratándose de un regalo personalizado, fue tener la idea de qué dibujar. Mi compañera me dijo que quería un dibujo en el que salieran un unicornio, un elfo, una cascada y un arco iris. La manera en la que estuvieran dispuestos en el dibujo y la composición quedaban a mi elección. Así que, en lugar de un dibujo corriente y moliente en una hoja de papel, decidí integrar estos elementos en la cubierta de un cuaderno para así regalarle una libreta única y expresamente hecha para ella.

Primero hice el boceto a lápiz. Pero el lápiz no termina de quedar bien en la textura de la cubierta de estas libretas, así que luego lo repasé con un rotulador de punta fina (un bolígrafo también sirve); después de eso, fui dándole color con mis lápices de colores poco a poco:

 

Después de colorear, volví a repasar con un poco de rotulador negro para acentuar las líneas. ¡Y voilá!

 Este es el resultado final escaneado:

El mismo proceso seguí con otro regalo, este para mi twin Yishana. Le personalicé dos cuadernos: uno pequeño y otro de tamaño mediano. Dado que ella es de la sangre del Dragón y le regalamos por su cumpleaños una camiseta Targaryen de “Juego de Tronos”, para acompañar el regalo le personalicé el cuaderno de tamaño mediano con el símbolo Targaryen (el dragón de tres cabezas) y un dibujo de Daenerys. Aquí lo podéis ver paso a paso:

El cuaderno pequeño se lo personalicé con un dibujo de ella en versión chibi en la cubierta delantera, y una recopilación de sus famosas “Yishana’s faces” en la trasera. No hay paso a paso porque fue un dibujo muy rápido, pero aquí tenéis la versión terminada:

Normalmente, una vez terminados, forro los cuadernos con forro adhesivo (el típico que se utiliza para forrar los libros de texto). Este último paso hay que hacerlo con paciencia y mucho cuidado, ya que pueden formarse burbujas o estropear el trabajo que hemos hecho si se despega, pero es recomendable para proteger el dibujo resultante.

Así que ya sabéis, sólo tenéis que coger unos cuadernos con la cubierta en blanco, unos cuantos materiales para dibujar o pintar, y echarle un poquito de imaginación, y tendréis un objeto personalizado, único y hecho a mano, ya sea para vosotros mismos o para alguien especial, y por supuesto con muchas hojas en blanco dentro para que su dueño las rellene como mejor le parezca.

Frío invernal…

¡Qué frío hace! Nos repetimos una y otra vez estos días. Es la comidilla del pueblo, del país, del continente entero. El hada invernal nos ha tocado con su varita mágica y de repente, como sucediera en aquel extracto de Fantasía, de Disney, el otoño dio paso al invierno, y ahora todo es nieve y hielo:

Esperemos que el frío no dure lo suficiente como para congelarnos las ideas, ni mucho menos los corazones. Que nuestra hada invernal particular sea buena y no nos traiga más que, como mucho, un simple resfriado:

Lápices de colores y tinta blanca sobre papel negro. 24 x 34 cms.

¡Feliz invierno a todos! Y abrigaos, que es lo que toca.

Diva por un día con Oristila

Hoy me gustaría hablar de otra gran artista y amiga que se merece una mención en este blog. Se trata de Oristila Diéguez. Es una fotógrafa gallega afincada en Barcelona. Sus especialidades son la fotografía gótica, oscura, fantástica y fetichista, pero en realidad es una artista todoterreno que se amolda a cualquier estilo. Hace con maestría tanto fotos para bodas, eventos y conciertos, como sesiones fotográficas personalizadas.

Hace poco tuve la gran suerte de ser su modelo en una de estas sesiones. A Oristila le gusta hacer sus sesiones de acuerdo a la personalidad y gustos de la persona que va a ser fotografiada, para que la modelo pueda sentirse cómoda, desinhibida y dé rienda suelta a su expresión corporal, sus gestos, y se meta en el papel, así que en mi caso optamos por un look vintage estilo años 30, ya que como muy bien sabéis me encanta el cine, la música y la moda de esa época. Aquí tenéis algunas de las fotos de esta sesión, en la que me sentí por un día como una auténtica diva de cine negro:

El vestuario, el estilismo, y un poquito de Jazz de fondo sirvieron de inspiración para una magnífica sesión. Yo por lo menos estoy encantada con el resultado, y me lo pasé genial haciendo de modelo por un día.

Pero esto es sólo una pequeñísima muestra de su trabajo, pero podéis ver mucho más y conocer más sobre ella en su página web:

http://oristila.com