Una de bocetos (IV)

Como este mes apenas he podido dibujar nada, porque ando muy ocupada de mudanza, como ya advertí, voy a compensarlo con una nueva entrega de bocetos. Les toca el turno a los hechos en septiembre y octubre del año pasado:

Un hada rápida. Hecha con bolígrafo en mi Moleskine en apenas 15 minutos. Recuerdo que la hice a todo correr justo el día que volvía de mis vacaciones de verano.

Un pequeñísimo dibujo (tamaño A6) hecho a bolígrafo a partir de una de las fotos de un viaje a Roma que hice hace ya algunos años.

El producto resultante de un rato de aburrimiento en la oficina.

Otro boceto a pequeña escala (A6). Hecho con bolígrafo y lápices de colores. Mi idea es algún día hacer un cuadro o una versión a lápices de colores de mucho mayor tamaño.

Cantando bajo la lluvia. Bolígrafo y lápices de colores. Tamaño A6. Ultrarrápido. Tal vez unos 20 minutos.

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¡Aniversario!

Como ya dije en alguna ocasión, el año pasado me lancé a una empresa loca: la de tomarme el “arte” un poco más en serio, apuntarme a clases y, sobre todo y por encima de todo, dibujar algo cada día. Hoy he cumplido mi objetivo; hoy se cumple un año de ese momento. Desde entonces, todos los días he hecho un bocetillo, he seguido trabajando en un dibujo elaborado, o simplemente he hecho mis ejercicios en clase. Mi meta era cumplirlo durante un año como mímimo, y puedo dar fe de que la he alcanzado, aunque hubiese trabajo, ocupaciones personales, o incluso enfermedades de por medio. Y se ha notado; a lo largo de este año he cogido mucha soltura con los lápices, he notado una mejoría más que notable en varias otras técnicas y he aprendido muchísimo. Ha sido una experiencia muy gratificante.

Además, hoy daba la casualidad de que tenía clase, y también por casualidad, he hecho algo que va que ni pintado (nunca mejor dicho) para celebrar este aniversario tan especial:

¡Mi primer cuadro!

Ya llevaba un tiempo haciendo ejercicios con acrílicos en clase, pero no dejaban de ser eso, ejercicios para practicar y familiarizarme con ellos. Hoy puedo decir que he pintado mi primer cuadro: un simple bodegón improvisado del natural, que por supuesto deja mucho que desear, pero es el primero, y eso lo hace especial, sobre todo porque será el primero de muchos.

Y ahora que he llegado al año, ¿qué? Pues en un futuro inmediato voy a tener difícil dibujar o pintar cada día, porque se me viene encima una estresante mudanza, y posibilidades de pluriempleo que me harán estar muy ocupada, pero cuando una quiere, saca tiempo para todo, así que de algo estoy segura: seguiré dibujando o pintando todos los días que pueda hacerlo. Y ni que decir tiene que seguiré mostrando mis futuras obras en este blog.

Así que ya sabéis; seguiréis encontrando mis obras por aquí no un año, sino muchos más (espero).