Personalizando cuadernos

Dibujar y pintar no es algo que tenga que limitarse a una hoja de papel o a un lienzo. Si te gusta, puedes sacarle partido y hacer que algo tuyo sea más personal, o aprovechar, por si tienes algún cumpleaños a la vista, para hacer un regalo único, personalizado y original. Siguiendo esta línea, voy a mostrar una de las cosas que me atreví a hacer el año pasado: dibujos a mano en la cubierta de un cuaderno.

¿Qué necesitamos? Pues lo más importante es la superficie en la que dibujar, que en este caso es un cuaderno Moleskine blando con la cubierta marrón en blanco. Los suelen vender de varios tamaños y en packs de tres a un precio bastante económico.

Moleskine es una marca de cuadernos y libretas muy conocida e utilizada por muchos escritores, dibujantes y demás, para escribir sus notas, hacer sus bocetos, tomar apuntes, etc. Las venden de todos los tamaños y colores, y este modelo en blanco con la cubierta marrón tiene un propósito: que hagas lo que te dé la gana con él y lo decores, dibujes, y tunees como mejor te parezca. Hay quien hace auténticas obras de arte en estas cubiertas.

Como soy una acaparadora de libretas y cuadernos de bocetos de todo tipo los Moleskine me llamaron la atención en cuanto los vi, por su variedad y por lo bien que van para llevarlos en el bolso a todas partes, y más cuando descubrí que tenían un modelo que se podía personalizar, así que me puse a ello. A continuación os mostraré paso a paso como utilicé algunos de ellos para hacer un par de regalos de cumpleaños. El primero, para una compañera de trabajo.

Lo principal, tratándose de un regalo personalizado, fue tener la idea de qué dibujar. Mi compañera me dijo que quería un dibujo en el que salieran un unicornio, un elfo, una cascada y un arco iris. La manera en la que estuvieran dispuestos en el dibujo y la composición quedaban a mi elección. Así que, en lugar de un dibujo corriente y moliente en una hoja de papel, decidí integrar estos elementos en la cubierta de un cuaderno para así regalarle una libreta única y expresamente hecha para ella.

Primero hice el boceto a lápiz. Pero el lápiz no termina de quedar bien en la textura de la cubierta de estas libretas, así que luego lo repasé con un rotulador de punta fina (un bolígrafo también sirve); después de eso, fui dándole color con mis lápices de colores poco a poco:

 

Después de colorear, volví a repasar con un poco de rotulador negro para acentuar las líneas. ¡Y voilá!

 Este es el resultado final escaneado:

El mismo proceso seguí con otro regalo, este para mi twin Yishana. Le personalicé dos cuadernos: uno pequeño y otro de tamaño mediano. Dado que ella es de la sangre del Dragón y le regalamos por su cumpleaños una camiseta Targaryen de “Juego de Tronos”, para acompañar el regalo le personalicé el cuaderno de tamaño mediano con el símbolo Targaryen (el dragón de tres cabezas) y un dibujo de Daenerys. Aquí lo podéis ver paso a paso:

El cuaderno pequeño se lo personalicé con un dibujo de ella en versión chibi en la cubierta delantera, y una recopilación de sus famosas “Yishana’s faces” en la trasera. No hay paso a paso porque fue un dibujo muy rápido, pero aquí tenéis la versión terminada:

Normalmente, una vez terminados, forro los cuadernos con forro adhesivo (el típico que se utiliza para forrar los libros de texto). Este último paso hay que hacerlo con paciencia y mucho cuidado, ya que pueden formarse burbujas o estropear el trabajo que hemos hecho si se despega, pero es recomendable para proteger el dibujo resultante.

Así que ya sabéis, sólo tenéis que coger unos cuadernos con la cubierta en blanco, unos cuantos materiales para dibujar o pintar, y echarle un poquito de imaginación, y tendréis un objeto personalizado, único y hecho a mano, ya sea para vosotros mismos o para alguien especial, y por supuesto con muchas hojas en blanco dentro para que su dueño las rellene como mejor le parezca.

La Piazza nel Giardino

A veces simplemente me gusta coger los lápices, sin ninguna idea determinada en la cabeza, dejarme llevar, y ver lo que sale… y así sucedió con esto. Empecé dibujando la figura de una chica, y poco a poco fui pensando cómo continuar y qué ir poniendo a su alrededor, y mientras lo hacía, no sé por qué, empecé a acordarme de Roma:

El dibujo paso a paso.

Y después de todos estos pasos, El resultado final fue este:

 

Resumiendo, que lo único que puedo decir sobre este dibujo es que no tengo ni idea de quiénes son ni de lo que está pasando aquí. Es tan sólo una imagen que tenía en la cabeza. Sólo hay algo que sé con seguridad: esta escena ocurre en algún lugar de Italia (no preguntéis por qué, lo sé y punto). Es por eso por lo que el título está en italiano. Si a alguien se le ocurre una historia que pueda acompañar a la imagen, le invito a que la ponga en los comentarios…

Materiales: Lápiz de grafito, lápices de colores y un poco de tinta sobre una hoja de papel Canson de tamaño A4, mis manos, y la maravillosa banda sonora que compuso Nino Rota para Amarcord, de Fellini.