Una de bocetos (V)

¡Más bocetillos del año pasado para no dejar este blog del todo parado este verano!

Experimentando con animales: rotulador de punta fina y lápices de colores.

Una niña y su elefante rosa. Rotulador de punta fina y lápices de colores.

Blanco y negro. Rotulador de punta fina.

Lágrimas de la noche. Rotulador de punta fina, tinta blanca y un toque de plateado.

Una pequeña hada. Rotulador de punta fina y lápices de colores

Cualquier momento es bueno para practicar. La prueba es este bocetillo de 20 minutos que hice en mi Moleskine con un boli y un rotulador en la oficina, durante la hora libre para comer.

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Me ke aloha pumehana!

Una compañera me convenció para asistir a un taller de hula (como se conoce a la danza hawaiana). Si bien no profundizaré más en aprender este tipo de bailes, por falta de tiempo, más que nada, esta primera toma de contacto me ha servido para conocer un poco más de cerca a este baile ancestral, y como me ha gustado mucho lo poco que he podido aprender en unas pocas horas de taller, me gustaría compartirlo con vosotros.

El hula tradicional se llama kahiko y tiene sus orígenes en los polinesios que se establecieron antiguamente en Hawaii. Este baile acompaña a unos cánticos llamados meles, cuyas letras tratan hechos mitológicos e históricos. Al ser la lengua hawaiana de tradición oral y no existir en forma escrita, estos cánticos, acompañados de los gestos del baile, servían de código para mantener estas historias y transmitirlas de unos a otros. Así, cada gesto que se realiza con las manos durante el baile corresponde a una palabra. La letra del cántico era, pues, muy importante, así como ejecutar bien los gestos para interpretarla correctamente. Podría decirse que en el hula se dramatiza, o se “canta” con el baile la letra del mele.

Los misioneros protestantes que llegaron a Hawaii en la primera mitad del siglo XIX prohibieron esta danza por considerarla inmoral. No obstante, se siguió practicando en privado. Durante el reinado del rey Kalakaua, que fomentaba las artes tradicionales, se revivió el hula. El rey Kalakaua era conocido como “The Merrie Monarch (el monarca alegre)”, ya que le gustaba disfrutar de la vida. Hoy en día su nombre se recuerda con el Merrie Monarch Festival, un festival de hula en su honor.

También a partir de entonces surgió otro tipo de hula, el auana o hula moderno, mucho más influido por la música y los instrumentos occidentales, como la guitarra y el ukelele.

Los pasos básicos del hula son:

Lele:  Paso simple con balanceo de cadera.

Kaholo: Paso común, 4 pasos a un lado de derecha a izquierda (simboliza las olas del mar)

Hela: Un pie hacia el frente y vuelve a su lugar y viceversa. La cadera se balancea.

Uwehe: Se levanta el pie derecho mientras la cadera se balancea, vuelve al sitio y se llevan las rodillas hacia el frente o los laterales levantando ambos talones. Se repite el procedimiento con el pie izquierdo.

Estos pasos básicos, claro está, luego se complican y diversifican en multitud de variaciones. Y por supuesto no hay que olvidar lo más importante: los gestos con las manos. Aquí tenéis algunos ejemplos:

Para terminar, os muestro dos vídeos de sendas actuaciones en el Merrie Monarch. El primero corresponde a la modalidad kahiko y el segundo a la auana.

Y esto es todo lo que os puedo enseñar. Si habéis logrado llegar al final de este ladrillo, sólo me queda deciros:

MAHALO NUI LOA! (o lo que es lo mismo, ¡muchas gracias!)

I’d like to be under the sea…

Comienza el verano, con el que no me llevo muy bien, y a mí me gustaría pasármelo durmiendo hasta que empiece el otoño, porque no soporto el calor, pero no me queda otra. Así que será mejor ser positiva y sumergirme, aunque sólo sea mentalmente, debajo del agua por un ratillo. Seguro que así se me refrescan las ideas y encaro esta estación, tan temida por mí, con un poco de optimismo, que siempre viene bien. Además, tengo demasiadas cosas por hacer este verano, así que o me lo tomo con optimismo o me hundo, esta vez metafóricamente hablando.

Como ya he dicho antes, lo de hundirse no está mal si le quitamos el sentido metafórico. Si pudiera convertirme en sirena durante tres meses al año, al menos estaría fresquita…

A Querdelf y Yishana

Amor es saber decir TE QUIERO con una mirada… una sonrisa… una caricia… un abrazo… cuando no hace falta usar las palabras… amor es respetar y hacerse respetar… confiar y hacer que confíen en ti… amor es saber tener tu espacio y saberlo dar… amor es tener comunicación y posterior complicidad… amor es sentirse feliz cuando se ve feliz a la persona amada, amor es querer a alguien y demostrarlo día a día, aceptarse mutuamente, y reírse juntos… Por todo ello hay dos cosas que son muy necesarias en el amor: Espacio y D-espacio.

Estas son palabras que Yishana y Querdelf me escribieron en una ocasión, y no puedo elegir mejor momento para recordarlas, porque sé que siempre las tendrán presentes ahora que han decidido caminar juntos por la vida. Estoy segura de que el camino que les queda por recorrer es largo y estará lleno de grandes aventuras y momentos mágicos.

A ellos les dedico este poema:

El Matrimonio, por Gibran Jalil Gibran

Nacisteis juntos y juntos estaréis para siempre.

Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.

Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios. Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.

Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de la misma copa.

Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga.

Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y estad juntos, pero no demasiado juntos. Porque los pilares que sostienen el templo están separados.

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.

Querdelf, Yishana, seguid siendo como siempre habéis sido hasta ahora, y disfrutad de esta aventura, que ya empezasteis hace tiempo, y que ahora continúa, y de la que espero ser testigo durante muchos años más.

Una de bocetos (IV)

Como este mes apenas he podido dibujar nada, porque ando muy ocupada de mudanza, como ya advertí, voy a compensarlo con una nueva entrega de bocetos. Les toca el turno a los hechos en septiembre y octubre del año pasado:

Un hada rápida. Hecha con bolígrafo en mi Moleskine en apenas 15 minutos. Recuerdo que la hice a todo correr justo el día que volvía de mis vacaciones de verano.

Un pequeñísimo dibujo (tamaño A6) hecho a bolígrafo a partir de una de las fotos de un viaje a Roma que hice hace ya algunos años.

El producto resultante de un rato de aburrimiento en la oficina.

Otro boceto a pequeña escala (A6). Hecho con bolígrafo y lápices de colores. Mi idea es algún día hacer un cuadro o una versión a lápices de colores de mucho mayor tamaño.

Cantando bajo la lluvia. Bolígrafo y lápices de colores. Tamaño A6. Ultrarrápido. Tal vez unos 20 minutos.

¡Aniversario!

Como ya dije en alguna ocasión, el año pasado me lancé a una empresa loca: la de tomarme el “arte” un poco más en serio, apuntarme a clases y, sobre todo y por encima de todo, dibujar algo cada día. Hoy he cumplido mi objetivo; hoy se cumple un año de ese momento. Desde entonces, todos los días he hecho un bocetillo, he seguido trabajando en un dibujo elaborado, o simplemente he hecho mis ejercicios en clase. Mi meta era cumplirlo durante un año como mímimo, y puedo dar fe de que la he alcanzado, aunque hubiese trabajo, ocupaciones personales, o incluso enfermedades de por medio. Y se ha notado; a lo largo de este año he cogido mucha soltura con los lápices, he notado una mejoría más que notable en varias otras técnicas y he aprendido muchísimo. Ha sido una experiencia muy gratificante.

Además, hoy daba la casualidad de que tenía clase, y también por casualidad, he hecho algo que va que ni pintado (nunca mejor dicho) para celebrar este aniversario tan especial:

¡Mi primer cuadro!

Ya llevaba un tiempo haciendo ejercicios con acrílicos en clase, pero no dejaban de ser eso, ejercicios para practicar y familiarizarme con ellos. Hoy puedo decir que he pintado mi primer cuadro: un simple bodegón improvisado del natural, que por supuesto deja mucho que desear, pero es el primero, y eso lo hace especial, sobre todo porque será el primero de muchos.

Y ahora que he llegado al año, ¿qué? Pues en un futuro inmediato voy a tener difícil dibujar o pintar cada día, porque se me viene encima una estresante mudanza, y posibilidades de pluriempleo que me harán estar muy ocupada, pero cuando una quiere, saca tiempo para todo, así que de algo estoy segura: seguiré dibujando o pintando todos los días que pueda hacerlo. Y ni que decir tiene que seguiré mostrando mis futuras obras en este blog.

Así que ya sabéis; seguiréis encontrando mis obras por aquí no un año, sino muchos más (espero).

Pin up!

To pin up significa, básicamente, colgar algo en la pared sujetándolo con chinchetas. Una chica pin-up, o modelo pin-up, es una modelo que suele posar en actitud sugerente y sensual, y cuyas imágenes están editadas para que sean “colgadas” en la pared. Las chicas pin-up pueden ser modelos, actrices, y demás iconos de la moda.

El término pin-up también hace referencia a dibujos e ilustraciones hechas a imagen y semejanza de esas fotos (en su época eran numerosos los artistas pinup). Aunque el término pin-up se registró por primera vez en 1941, esta práctica se remonta al menos hasta finales del siglo XIX.

Las imágenes pin-up podían recortarse de revistas o periódicos, o ser postales o litografías. Estas fotos también aparecían a menudo en calendarios, cuyo propósito también era ser colgados en la pared. Más adelante, los pósters de las chicas pin-up se produjeron en grandes cantidades y alcanzaron un éxito masivo.

Aunque estas fotos e ilustraciones se remonten al siglo XIX y se sigan haciendo hoy en día, fue en los años 40 y 50 cuando éstas se encontraron en su mayor apogeo. Tanto, que hoy en día muchas veces se emplea el término pin-up para referirse exclusivamente a las que muestran la moda, la estética y los símbolos sexuales de aquella época. Es inevitable escuchar esta palabra y no pensar en iconos como Bettie Page o Betty Grable, y estrellas de Hollywood como la mismísima Marilyn Monroe empezaron su carrera posando como una de estaschicas de calendario.

Mi versión a lápiz de una ilustración pin-up de Gil Elvgren