Don’t fear the Reaper

La muerte es parte de la vida, tan cierto como que acaba con ella, y precisamente por eso a su alrededor giran todo tipo de inquietudes, creencias, rituales, supersticiones y símbolos que nos recuerdan que siempre está ahí, y que es una de las pocas cosas de las que no nos vamos a librar.

Como ocurre con los conceptos abstractos que sin embargo tienen enorme peso en nuestras vidas, todas las culturas han intentado dotar de una personalidad a la muerte, como si ésta fuese un ser con el que te puedes encontrar y conversar, muy propio de los seres humanos, que nos creemos el centro del universo y por ello nos cuesta aceptar nuestra mortalidad. ¿Quizás por eso la representación de la muerte, el esquelético segador que nos acecha con su guadaña, es tan oscura, sombría y aterradora?

En realidad el origen de esta imagen está en un hecho muy concreto del siglo XIV: la epidemia de peste negra que asoló Europa, matando a 25 millones de personas. La enfermedad convirtió a la muerte en algo tangible, que se podía ver, oler y tocar, y no era nada agradable. Fue entonces cuando los autores y artistas de la época comenzaron a representarla como una figura esquelética, a veces sosteniendo un arma, que posteriormente se convertiría en una guadaña, con la que “segaba” las vidas de las personas. A veces, una muchacha joven aparecía junto a esta figura, recordando el vínculo existente entre la vida y la muerte. Ningún objeto ni característica del segador es casual. Todo tiene su significado: el esqueleto representa la descomposición de la carne; el manto negro, el luto, la oscuridad y lo desconocido; la guadaña es el instrumento con el que siega las almas que cosecha para llevarlas al más allá; y el reloj de arena que sostiene nos recuerda que tenemos los día contados, que todo tiene un final.

En otras culturas, pasadas y presentes, la muerte se personifica de otra manera, en unas es aterradora y monstruosa, en otras atractiva y agradable a la vista. Quizás sería mejor esto último, y que una cara bonita nos acompañara en nuestro último viaje. En nuestra sociedad, sin embargo, esta imagen del esquelético segador ha perdurado hasta nuestros días, trayendo consigo sus supersticiones, su pesimismo y el miedo a la muerte que hoy en día nos sigue acechando, y dudo que se nos vaya de la cabeza tan fácilmente. Al fin y al cabo es una herencia que nos viene de lejos.

Death and the Maiden… or Death is the Maiden?

Para saber más podéis leer:

http://en.wikipedia.org/wiki/Death_(personification)

http://science.howstuffworks.com/science-vs-myth/strange-creatures/grim-reaper.htm

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Una de bocetos (V)

¡Más bocetillos del año pasado para no dejar este blog del todo parado este verano!

Experimentando con animales: rotulador de punta fina y lápices de colores.

Una niña y su elefante rosa. Rotulador de punta fina y lápices de colores.

Blanco y negro. Rotulador de punta fina.

Lágrimas de la noche. Rotulador de punta fina, tinta blanca y un toque de plateado.

Una pequeña hada. Rotulador de punta fina y lápices de colores

Cualquier momento es bueno para practicar. La prueba es este bocetillo de 20 minutos que hice en mi Moleskine con un boli y un rotulador en la oficina, durante la hora libre para comer.

A Querdelf y Yishana

Amor es saber decir TE QUIERO con una mirada… una sonrisa… una caricia… un abrazo… cuando no hace falta usar las palabras… amor es respetar y hacerse respetar… confiar y hacer que confíen en ti… amor es saber tener tu espacio y saberlo dar… amor es tener comunicación y posterior complicidad… amor es sentirse feliz cuando se ve feliz a la persona amada, amor es querer a alguien y demostrarlo día a día, aceptarse mutuamente, y reírse juntos… Por todo ello hay dos cosas que son muy necesarias en el amor: Espacio y D-espacio.

Estas son palabras que Yishana y Querdelf me escribieron en una ocasión, y no puedo elegir mejor momento para recordarlas, porque sé que siempre las tendrán presentes ahora que han decidido caminar juntos por la vida. Estoy segura de que el camino que les queda por recorrer es largo y estará lleno de grandes aventuras y momentos mágicos.

A ellos les dedico este poema:

El Matrimonio, por Gibran Jalil Gibran

Nacisteis juntos y juntos estaréis para siempre.

Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte esparzan vuestros días.

Sí; estaréis juntos aun en la memoria silenciosa de Dios. Pero dejad que haya espacios en vuestra cercanía.

Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.

Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una atadura.

Que sea, más bien, un mar movible entre las costas de vuestras almas.

Llenaos uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de la misma copa.

Daos el uno al otro de vuestro pan, pero no comáis del mismo trozo.

Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente.

Las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.

Dad vuestro corazón, pero no para que vuestro compañero lo tenga.

Porque sólo la mano de la Vida puede contener los corazones.

Y estad juntos, pero no demasiado juntos. Porque los pilares que sostienen el templo están separados.

Y ni el roble crece bajo la sombra del ciprés ni el ciprés bajo la del roble.

Querdelf, Yishana, seguid siendo como siempre habéis sido hasta ahora, y disfrutad de esta aventura, que ya empezasteis hace tiempo, y que ahora continúa, y de la que espero ser testigo durante muchos años más.

Una de bocetos (III)

¡Aquí van más bocetillos! Ahora le toca el turno a una selección de los realizados en agosto del año pasado.

¡Burbujas con sorpresa!

¿Quién no ha querido nunca dejar volar su alma y su corazón?

Una geisha en 10 minutos usando una foto que encontré como referencia.

Steampunk time! Hecho con portaminas usando esta foto de referencia.

Una de bocetos (II)

A continuación, una nueva entrega de esos bocetillos que hago de vez en cuando para practicar:

Rosas y lirios: Dos bocetos hechos sobre la misma hoja de papel. Cada uno de ellos me llevó unas 2-3 horas.

Boli bic en mi Moleskine. Usando como referencia la foto de un catálogo de moda. Me llevó unos 30 minutos.

Un boceto de una estatua de Afrodita. Hecho con bolí bic en mi cuaderno Moleskine. No más de 20 minutos.

Otro boceto hecho a boli bic en mi Moleskine. Lo empecé en un tren de cercanías, lo continué sentada en el banco de una plaza mientras esperaba para entrar a clase y lo terminé en casa. En total, unas 2 ó 3 horas de trabajo.

Un dibujo rápido que me dio por hacer después de estudiar algo de perspectiva en clase.

A Yishana le gustó el anterior dibujo y me pidió otra versión con ella. No se parece, pero había que intentarlo.