Ojos azules

 

 

 

– Hey-. Murmuré, intentando atraer su atención.

Ella no levantaba la vista y seguía concentrada en su lectura.

– Me gustaría sumergirme en el mar de tus ojos azules-.

Sonrió con displicencia, cerró el libro y dio media vuelta, probablemente hacia otro lugar en el que nadie se atreviese a molestarla. Seguía sin alzar la vista.

Nunca llegué a saber si había acertado el color de sus ojos.

 

 

 

 

¿De qué están hechos los sueños?

Los sueños son extrañas criaturas. Se meten en nuestra cabeza, la ocupan y no se van de allí por mucho que intentemos desalojarlos. Como mucho, se quedan dormidos hasta que un día despiertan y te imploran que les escuches. Que lo hagamos o no, eso ya es cosa nuestra, pero no vamos a librarnos de ellos tan fácilmente.

Algunos sueños están hechos de ideales, otros de palabras, otros de imágenes, otros de telas, de objetos, otros llevan la marca de la sonrisa o la mirada de una persona, y otros puede que lleven un billete de avión incorporado. Hay tantos sueños como personas, y a veces ni siquiera uno mismo sabe distinguirlos.

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Sea cual sea tu sueño, o tus sueños, si es que tienes varios, no olvides apuntarlos cuando los encuentres. Los sueños no siempre se cumplen, pero son lo único que esta perra vida no nos puede quitar. Pase lo que pase, procura no olvidarlos. Nunca se sabe si llegará el momento de perseguirlos o de, si la persecución resulta infructuosa, encontrar un nuevo sueño por el camino.

Herbst

Un año más las hojas empiezan a caer. Comienza mi estación favorita del año y, un año más, siento la tentación de lanzarme a por mis lápices de colores y dedicarle un dibujillo.

No hay otoño sin hojas que caigan, así que, mientras dibujaba, se me vino a la cabeza el poema que Rilke le dedicó a esta estación:

Y para terminar de rematar la faena, he desempolvado un poco mi alemán para añadir mi versión de la traducción de este poema:

Las hojas caen, caen desde lejos,
como mustias en los lejanos jardines del cielo;
caen con un ademán de negación.

Y en las noches cae la pesada tierra
fuera de todas las estrellas en la soledad.

Todos caemos. Esta mano cae.
Y mira a los demás: la caída está en todos.

Sin embargo hay uno que recoge estas caídas
con infinita ternura entre sus manos.

¡Feliz otoño a todos!

Una de bocetos (IV)

Como este mes apenas he podido dibujar nada, porque ando muy ocupada de mudanza, como ya advertí, voy a compensarlo con una nueva entrega de bocetos. Les toca el turno a los hechos en septiembre y octubre del año pasado:

Un hada rápida. Hecha con bolígrafo en mi Moleskine en apenas 15 minutos. Recuerdo que la hice a todo correr justo el día que volvía de mis vacaciones de verano.

Un pequeñísimo dibujo (tamaño A6) hecho a bolígrafo a partir de una de las fotos de un viaje a Roma que hice hace ya algunos años.

El producto resultante de un rato de aburrimiento en la oficina.

Otro boceto a pequeña escala (A6). Hecho con bolígrafo y lápices de colores. Mi idea es algún día hacer un cuadro o una versión a lápices de colores de mucho mayor tamaño.

Cantando bajo la lluvia. Bolígrafo y lápices de colores. Tamaño A6. Ultrarrápido. Tal vez unos 20 minutos.

Una de bocetos (II)

A continuación, una nueva entrega de esos bocetillos que hago de vez en cuando para practicar:

Rosas y lirios: Dos bocetos hechos sobre la misma hoja de papel. Cada uno de ellos me llevó unas 2-3 horas.

Boli bic en mi Moleskine. Usando como referencia la foto de un catálogo de moda. Me llevó unos 30 minutos.

Un boceto de una estatua de Afrodita. Hecho con bolí bic en mi cuaderno Moleskine. No más de 20 minutos.

Otro boceto hecho a boli bic en mi Moleskine. Lo empecé en un tren de cercanías, lo continué sentada en el banco de una plaza mientras esperaba para entrar a clase y lo terminé en casa. En total, unas 2 ó 3 horas de trabajo.

Un dibujo rápido que me dio por hacer después de estudiar algo de perspectiva en clase.

A Yishana le gustó el anterior dibujo y me pidió otra versión con ella. No se parece, pero había que intentarlo.

Una de bocetos (I)

El 31 de marzo del año pasado tomé una resolución, me puse el Moleskine por bandera y me lancé a una empresa loca (más que nada porque apenas tengo tiempo de llevarla a cabo algunas veces): la de dibujar algo, por poco que sea, cada día. El caso es que, con trabajo, compromisos, o inclusos enfermedades de por medio, hasta el día de hoy lo he cumplido. Todo, absolutamente todo lo que he hecho desde entonces, lo podéis ver en mi tumblr, cuyo enlace encontraréis en la columna derecha de este blog: Irene’s pencils… and more

En realidad el tumblr lo uso, más que para enseñar, para llevar un registro de todo lo que he hecho y dentro de unos años, repasarlo y ver lo que he evolucionado y repasar mis aciertos y mis errores. En definitiva, para ver el camino que haya recorrido. Mi meta, por el momento, es llegar al año dibujando diariamente, para lo que apenas me queda algo más de un mes. Luego ya veremos.

Eso significa que aparte de los dibujos que suelo poner por aquí, también he hecho en todo este tiempo un montón de bocetos y dibujos rápidos. Algunos algo más elaborados, otros más simples, y otros directamente horribles. Así que de vez en cuando iré poniendo una selección de los mejores por aquí, por orden cronológico, empezando por los primeros:

"Viento". Este lo empecé dibujando en el tren, y luego le di un par de retoques en casa

 

Un minirretrato de la actriz Louise Brooks, hecho más o menos en una horita.

Un minirretrato de la actriz Louise Brooks, hecho más o menos en una horita.

 

Al principio sólo quería hacer media cara rapidita para practicar pero me flipé un poco metiéndole detalles.

Esta pobre chica andaba perdida. Nunca llegué a terminarlo del todo, y dudo que lo haga ya a estas alturas.

En la próxima entrega, ¡más!

 

Personalizando cuadernos

Dibujar y pintar no es algo que tenga que limitarse a una hoja de papel o a un lienzo. Si te gusta, puedes sacarle partido y hacer que algo tuyo sea más personal, o aprovechar, por si tienes algún cumpleaños a la vista, para hacer un regalo único, personalizado y original. Siguiendo esta línea, voy a mostrar una de las cosas que me atreví a hacer el año pasado: dibujos a mano en la cubierta de un cuaderno.

¿Qué necesitamos? Pues lo más importante es la superficie en la que dibujar, que en este caso es un cuaderno Moleskine blando con la cubierta marrón en blanco. Los suelen vender de varios tamaños y en packs de tres a un precio bastante económico.

Moleskine es una marca de cuadernos y libretas muy conocida e utilizada por muchos escritores, dibujantes y demás, para escribir sus notas, hacer sus bocetos, tomar apuntes, etc. Las venden de todos los tamaños y colores, y este modelo en blanco con la cubierta marrón tiene un propósito: que hagas lo que te dé la gana con él y lo decores, dibujes, y tunees como mejor te parezca. Hay quien hace auténticas obras de arte en estas cubiertas.

Como soy una acaparadora de libretas y cuadernos de bocetos de todo tipo los Moleskine me llamaron la atención en cuanto los vi, por su variedad y por lo bien que van para llevarlos en el bolso a todas partes, y más cuando descubrí que tenían un modelo que se podía personalizar, así que me puse a ello. A continuación os mostraré paso a paso como utilicé algunos de ellos para hacer un par de regalos de cumpleaños. El primero, para una compañera de trabajo.

Lo principal, tratándose de un regalo personalizado, fue tener la idea de qué dibujar. Mi compañera me dijo que quería un dibujo en el que salieran un unicornio, un elfo, una cascada y un arco iris. La manera en la que estuvieran dispuestos en el dibujo y la composición quedaban a mi elección. Así que, en lugar de un dibujo corriente y moliente en una hoja de papel, decidí integrar estos elementos en la cubierta de un cuaderno para así regalarle una libreta única y expresamente hecha para ella.

Primero hice el boceto a lápiz. Pero el lápiz no termina de quedar bien en la textura de la cubierta de estas libretas, así que luego lo repasé con un rotulador de punta fina (un bolígrafo también sirve); después de eso, fui dándole color con mis lápices de colores poco a poco:

 

Después de colorear, volví a repasar con un poco de rotulador negro para acentuar las líneas. ¡Y voilá!

 Este es el resultado final escaneado:

El mismo proceso seguí con otro regalo, este para mi twin Yishana. Le personalicé dos cuadernos: uno pequeño y otro de tamaño mediano. Dado que ella es de la sangre del Dragón y le regalamos por su cumpleaños una camiseta Targaryen de “Juego de Tronos”, para acompañar el regalo le personalicé el cuaderno de tamaño mediano con el símbolo Targaryen (el dragón de tres cabezas) y un dibujo de Daenerys. Aquí lo podéis ver paso a paso:

El cuaderno pequeño se lo personalicé con un dibujo de ella en versión chibi en la cubierta delantera, y una recopilación de sus famosas “Yishana’s faces” en la trasera. No hay paso a paso porque fue un dibujo muy rápido, pero aquí tenéis la versión terminada:

Normalmente, una vez terminados, forro los cuadernos con forro adhesivo (el típico que se utiliza para forrar los libros de texto). Este último paso hay que hacerlo con paciencia y mucho cuidado, ya que pueden formarse burbujas o estropear el trabajo que hemos hecho si se despega, pero es recomendable para proteger el dibujo resultante.

Así que ya sabéis, sólo tenéis que coger unos cuadernos con la cubierta en blanco, unos cuantos materiales para dibujar o pintar, y echarle un poquito de imaginación, y tendréis un objeto personalizado, único y hecho a mano, ya sea para vosotros mismos o para alguien especial, y por supuesto con muchas hojas en blanco dentro para que su dueño las rellene como mejor le parezca.